El partido empezó con el campo lleno desde media hora antes. El ambiente en la grada, con las peñas desplazadas y las familias en la tribuna, empujó al equipo desde el primer minuto.
Tal como adelantaba el cuerpo técnico de Atlético Arenal, tres porteros de la casa debutan con el primer equipo. La noticia ha tenido una gran acogida entre la afición y el entorno del club.
La jornada se cerró con una pequeña celebración en la que no faltaron los aplausos de la grada. Los jugadores agradecieron el cariño recibido y ya piensan en el próximo compromiso, con la confianza por las nubes.
«Estamos muy orgullosos de estos chicos y chicas. Lo más importante no es el resultado, sino cómo compiten y cómo representan los valores del club», explicaba el entrenador al término del encuentro, visiblemente emocionado por la respuesta de la afición.
La próxima semana el club volverá a la rutina de entrenamientos con la moral reforzada. La grada, como siempre, estará ahí: porque en este barrio el fútbol se vive de otra manera.










